La ansiedad puede sentirse como un ruido constante.
Mi trabajo es ayudarte a reconocerla y gestionarla de manera que ocupe el lugar que realmente merece en tu vida.
Me recibí en el año 1986 en la Universidad de Belgrano. Soy supervisora del Albert Ellis Institute (New York), con 180 cursos dados en Argentina, Panama, Mexico y Nicaragua.
Mi objetivo es ayudar a mujeres con trastornos de ansiedad, ataques de pánico y fobia social.
Acordamos los objetivos terapéuticos entre vos y yo. Considero la terapia como un trabajo en equipo, donde es necesario confianza mutua, compromiso y dedicación.
Utilizo el modelo cognitivo conductual, que se focaliza en la resolución de problemas.
Ansiedad generalizada
Preocupación constante, mente que no se detiene, sensación de que algo malo va a pasar. Aprenderás a identificar los patrones que mantienen este estado y a recuperar calma.
Ataques de pánico
Miedo intenso que aparece sin aviso, con síntomas físicos abrumadores. Vamos a trabajar para que dejes de temerle a los sintomas y recuperes confianza.
Ansiedad social
Incomodidad en situaciones con otras personas, miedo al juicio, evitación. Vamos a aprender herramientas para relacionarte con otros desde la autenticidad, no desde el miedo.
Estrés crónico y agotamiento
Exigencia constante, dificultad para descansar, cuerpo en alerta permanente. Aprendé a restablecer límites y recuperar equilibrio.
TREC es una forma de terapia resolutiva, breve y eficaz. Se enfoca en el presente, y se orienta a la resolución de problemas emocionales y conductuales.
Está basada en el modelo cognitivo, el cual plantea que la forma en que percibimos las situaciones, influye en la forma de sentirnos emocionalmente: “Las personas no se alteran por los hechos sino por lo que piensan de ellos”.
El énfasis esta puesto en resolver los problemas, mejorar el estado de ánimo y cambiar las conductas no deseadas por las personas.
Aprenderás habilidades específicas a las que podrás recurrir el resto de tu vida.
Es un miedo intenso y continuo ante situaciones sociales, como hablar con nuestro jefe, solicitar algo, conocer nuevos amigos o comenzar una relación de pareja.
También puede darse ante las actuaciones en público, como realizar una presentación en una reunión de trabajo, preguntar algo en clase o hablar delante de desconocidos.
Ante este miedo tratamos de evitar la situación y, en el caso de que sea inevitable, sufrimos altos grados de ansiedad.
Como consecuencia, generalmente se ve afectado el rendimiento laboral o académico, y las personas son poco capaces de tener amigos y relaciones interpersonales placenteras.
“Se produce la ansiedad cuando las personas se exigen hacerlo todo bien y sienten que no tienen valor suficiente como seres humanos si no lo hacen. Deberíamos renunciar a la ambición de vivir una vida perfecta y darnos cuenta de que siempre solemos actuar de forma imperfecta, pues somos falibles como seres humanos, y podemos aceptarnos con esas imperfecciones.”
-Albert Ellis